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Érase una vez… Preocupación, ocupación y despreocupación
- 15 abril, 2016
- Posted by: CoachingPOP
- Category: Reflexiones de confrontación
ÉRASE UNA VEZ…
…un joven llamado Oru, quien cada día disfrutaba de su labor en el campo. El chico, junto a otros tres amigos y algunas personas más, era el encargado de cultivar la tierra, cuidar los cultivos y recolectar la siembra para su villa.
Desde que salía el Sol, los jóvenes disfrutaban de su labor. No conocían cosa mejor: practicaban ejercicio, que beneficiaba a su cuerpo; estaban en contacto entre ellos y compartían conversaciones interesantes; se hallaban en pleno contacto con otras formas de vida, como las plantas y los árboles, en un entorno precioso y de aire fresco y limpio… Y, además, tenían tiempo para, simplemente, ESTAR atentos y disfrutando de ese mismo momento. Estaban atentos y OCUPADOS en lo que hacían, disfrutando de cada una de las acciones y del entorno que tenían, DESPREOCUPADOS de cualquier tipo de problema.
Una mañana, la madre de Oru, con la que vivía, le despierta muy sobresaltada, con una voz acongojada y rota:
– ¡Oru, Oru! ¡Despierta!
– ¿Qué pasa madre? –pregunta sobresaltado Oru tras despertarse.
– ¡He tenido un sueño horrible, Oru! ¡¡¡La siembra va a echarse a perder dentro de tres días por una plaga!!!
– Pero.., es sólo un sueño, madre. Es ya la cuarta vez que me despiertas por eso en este mes… –dice Oru, mientras siente un gran alivio tras el sobresalto inicial.
– ¡Estoy segura de que esta vez es real! ¡La vecina, a la que previne hace unos días, me ha dicho que también lo ha soñado! Y, además, está nublado, ¡y parece que va a llover fuerte hoy!

El joven Oru, tras escuchar a su madre durante más de una hora hablando de su sueño, desayuna y se marcha para empezar su feliz jornada con los compañeros y amigos.
Cuando está a punto de llegar al lugar de trabajo, se cruza con uno de sus amigos, su vecino Erre, al que ve más serio de lo normal.
– ¿Te pasa algo, Erre? ¿Estás muy serio…?
Dubitativo, el chico le pregunta a Oru:
– Oye, ¿qué pasaría si por una terrible tormenta se estropeara toda la cosecha y no tuviéramos nada para comer?
– ¿A qué viene eso, Erre?
– ¿Qué haríamos, Oru? ¿Ves lo nublado que está hoy el día? Va a llover…
– Pues… no sé. Pero ya lo veríamos, ¿no?
La respuesta de Oru no convence a Erre, que sigue el camino con cara muy seria. Pero lo más extraño estaba por ocurrir…
Al llegar al campo muchos de los compañeros y amigos de Oru no estaban. Según le cuenta uno de los chicos presentes, han decidido ir a un pueblo cercano, a tres horas de camino a pie, para solicitar trabajar unas cuantas hectáreas de sus campos, ya que de ese modo, en caso de que alguna vez ocurra algo malo, tendrán una alternativa para vivir.
Oru se sorprende e inmediatamente se acuerda de su madre. Decide convocar una pequeña asamblea con los asistentes para analizar el tema.
La sorpresa es enorme al descubrir que, intercambiando impresiones, todos los allí presentes se habían cruzado en las últimas semanas con familiares, amigos o vecinos que habían empezado a PREOCUPARSE por la posibilidad de perder todos los cultivos, principal recurso de la villa. Alegan algunos que, al parecer, hace unos 200 años, la villa sufrió algo similar y fue devastador para sus habitantes. Ahora, el MIEDO a que ocurra de nuevo, ha llevado a los PREOCUPADOS ALDEANOS a reunirse y decidir varias acciones:
1.- Ir a la villa más cercana en busca de una garantía que alivie sus PREOCUPACIONES.
2.- En caso de que la villa vecina no desee cederles terreno, se manifestarán en la plaza central, donde reside el patrón de esa villa, para presionar y exigir dicha cesión de terrenos.
Tanto es el MIEDO que algunos de los preocupados habitantes no habían podido salir de sus casas por el TEMOR que sentían y estaban encerrados, esperando y rezando para que no ocurriera nada.
La PREOCUPACIÓN de una persona llevó a otras, a través el boca a boca, a iniciar una sugestión que provocó, a su vez, una leve INQUIETUD y obsesión por el MIEDO a que eso ocurriera.
Ese día todo cambió.
Los habitantes que decidieron ENFRENTARSE a sus MIEDOS empezaron a TEMER cada vez más que eso pudiera ocurrir. Algunos nunca más salieron de sus casas, y vivían gracias al apoyo de sus vecinos, que los mantenían, no los dejaban solos e intentaban animarlos. Otros se instalaron en la villa vecina para esperar a que les dieran el terreno que calmaría su MIEDO, un temor que incluso llegaron a contagiar a algunos habitantes de esa otra villa. Era sólo una posibilidad, que puede ocurrir o no, pero para ellos se había convertido en el objetivo de su TIEMPO PRESENTE.
Sin embargo, da la impresión de que no se habían percatado de una cuestión importante: Cuando les cedan ese terreno extra, ¿qué pasará? Si también llega la temida tormenta a esa villa, ¿volverán de nuevo a salir de su hogar y dejar su VIDA?
Ya no disfrutan de sus días de naturaleza, de la compañía de sus amigos y de los momentos agradables. Ahora dedican cada segundo a SACIAR SUS MIEDOS con DECISIONES prematuras motivadas por ESOS MIEDOS. Ya no viven, SOBREVIVEN.
En el extremo contrario, Oru y los compañeros que volvieron al campo siguieron haciendo sus quehaceres, siendo felices y disfrutando de los días. Eligieron CONFRONTAR y gracias a ello construyeron unas carpas móviles de refuerzo para las lluvias fuertes, con un sistema de extracción para drenar agua. Una idea que entre todos desarrollaron ¡en tan sólo tres horas! Con tranquilidad y DESPREOCUPADOS, idearon la MEJOR ACCIÓN para prevenir los efectos perniciosos de la lluvia, y se OCUPARON de ello.
Cayeron algunas gotas en la villa, pero resultó que eran agradables de sentir en las mejillas mientras se estaba en contacto con la naturaleza, compartiendo y disfrutando del tiempo con los compañeros. DISFRUTAN DE CADA DÍA, DE CADA INSTANTE.
¿Para qué PREOCUPARSE y tomar decisiones descontroladas desde un MIEDO si se puede CONFRONTAR siendo CONSCIENTES y AFRONTAR estas situaciones OCUPANDONOS de ellas; y DESPREOCUPARNOS, VIVIENDO y DISFRUTANDO del TIEMPO PRESENTE?
OCÚPATE en DESPREOCUPARTE de la PREOCUPACIÓN, AFRONTANDO y OCUPÁNDOTE de la situación DESPREOCUPADAMENTE, con total tranquilidad.
<<Extraído del libro "Guía Confrontación: tú no eres TÚ", de la Escuela Motivacional-Coaching Pop, escrito por Daniel Piñero y Miguel Ángel Díaz>>
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1.- “Érase una vez… el Poder de la Conciencia“
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Muy genial!!! Gracias
Llegó justo en el momento que lo necesitaba gracias